29 de mayo de 2012

A PROPOSITO DEL “BOLLO PERFUMADO”

Han caído Tirios y Troyano, rayos y centellas, sobre el Diputado a la Asamblea de Antioquia Rodrigo Meza quien expreso. “Invertir en el Choco es como ponerle perfume a un bollo”. Afirmación: Grosera, desobligante y racista, pero que indudablemente refleja la realidad monda y lironda, como se ha tratado a una región a lo largo de su accidentada existencia.


Esta hermosa y promisoria región fue creada como Intendencia en el año de 1.906 mediante el decreto 1347 separándola de la Provincia del Cauca, y como Departamento existe desde el año de 1.947; desde aquellas épocas los Chocoanos, hemos vivido nuestra pobreza sentados sobre la riqueza de nuestros incalculables recursos naturales, convertidos ex profeso en los más miserables guardabosques del mundo.


Producto del saqueo a nuestros recursos los Españoles financiaron buena parte de sus guerras, se fortaleció la economía nacional, se enriquecieron familias Payanesas, Caleñas y Antioqueñas y en los últimos tiempos toda suerte de explotadores ilegales especialmente Paisas, y por supuesto la multinacional Americana Choco Pacifico que tuvo su enclave en Andagoya hoy municipio del medio San Juan; todos con la complacencia de un estado indolente. Ahora bien, ninguno de estos espoliadores de nuestros recursos, construyeron a lo largo de estos 500 años de espera, obra de infraestructura alguna, necesaria para obtener el desarrollo que los Chocoanos demandan, a fin de dispensarse un nivel de vida decente.


El caso de la Compañía “Choco Pacifico” es realmente aberrante. Esta empresa propiedad de estadounidenses, empezó a operar en el Departamento del Choco, en el año de 1.916, mediante escritura pública otorgada en la Notaria Única del Circuito de Istmina, y desde esa época hasta 1.925, no pagó al Estado Colombiano un solo peso por concepto de regalías, por la explotación de los últimos diez kilómetros del lecho del rio Condoto, con el argumento de que eran de su propiedad, extrayendo de esta parte del rio, cantidades industriales de platino, en la época de su mejor precio en el mercado mundial debido a la baja de la producción Rusa, principal productor del precioso metal para la época, y mucho menos revirtió a la región parte alguna de sus ingentes ganancias.


Así las cosas, el Estado Colombiano no ha tenido voluntad política para acometer ninguna obra de infraestructura que permita el desarrollo de la región: En materia de vías terrestres de comunicación que son prácticamente inexistentes, la legislación es realmente profusa. Pero carreteras como la que de Cartago (Valle) conduce a Novita (Choco), que aun que faltan 28 kilómetros para su culminación, el estado se ha gastado más de 50 años en su construcción; contamos igualmente con la ley 121 de 1.959 que ordena la construcción del tramo Palo de Letras-Jurado-Bahía Solano-Las Animas-Tado-Risaralda, muy lejos de que sea terminada. De tal manera que aun los Chocoanos tienen que salir al interior del país transitando por verdaderos caminos de herraduras.


De otro lado resulta sorprende que los embalses productores de energía, en este país se construyan en regiones con bajos índices de precipitaciones, comparado al Departamento del Choco, que cuenta con sectores con las mayores del mundo, pese a que existen desde hace muchísimo tiempo toda suerte de estudios al respecto, según los cuales el Choco a mas de estar en capacidad de producir su propia energía, podría vender grandes excedentes, al resto del país y a los países vecinos.


Contamos igualmente con una variedad infinita de recursos renovables y no renovables, que aun que constituyen un reglón importante de la economía nacional, no ha sido posible implementar un adecuado y técnico sistema de explotación; y siendo el único departamento Colombiano que con su posición estratégica cuenta con litoral en ambos océanos, sus grandes potencialidades etiológicas se encuentran aun prácticamente en estado de virginidad absoluta a merced de compañías extranjeras, que mandan sus flotas pesqueras a saquear nuestras riquezas.


Finalmente nuestros grandes depósitos de oro, platino y cobre, en la actualidad están siendo feriados por el Gobierno Nacional, por medio de la expedición de títulos de explotación minera a compañías privadas nacionales y extranjeras, que cuentan con los recursos necesarios para la explotación a gran escala, sin que hasta la actualidad de implemente un sistema que permita al pequeño productor nativo hacer una explotación racional de sus propios recursos.

Pueden pues, esgrimir toda suerte de excusas, continuar estigmatizándonos de la peor manera, pero una región sin vías y otras obras de infraestructuras no podrá desarrollarse jamás. Cuando el futuro del mundo está precisamente en el Pacifico, es legendaria la miopía como el estado Colombiano ha mirado esta región.


Aroldo De Jesús Amaya Chaverra
aroldoamaya@hotmail.com
C.C. No. 82.382 121

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